27 de septiembre de 2013

La vida nos golpea una y otra vez como la lluvia en los cristales. Los últimos años he aprendido lo superficial que es mi vida y que más de la mitad de las cosas que me rodean no son necesarias. Valores y sentimientos olvidados han aflorado por determinadas circunstancias y curiosamente me siento mucho más feliz. Pero existe un sentimiento que no puedo controlar: EL DOLOR, MI DOLOR, EL DOLOR DE MIS AMIGOS Por una u otra razón a todos nos ha golpeado alguna vez. Es la situación que más desgaste me produce, se escapa de mis posibilidades y me duele más cuando por desgracia golpea a menudo con o sin razón. Tengo que hacer todo un ejercicio de positividad para reconvertir la situación y no dejarme poseer por él. Pero siempre recuerdo las palabras de un profesor: las cosas no son ni blancas, ni negras, existe el gris. Por muy duro que sea el trance por el que estemos pasando, tenemos que buscar una luz en el camino. Hay miles de estudios que nos demuestran a diario que una actitud positiva antes los problemas o enfermedades constituyen un porcentaje muy alto en su resolución o curación. Afrontar paso a paso, día a día es muy importante, el camino se va haciendo poco a poco. No pretendamos dar grandes zancadas y no podemos caer ante la adversidad. Rodearnos de amigos y familiares nos ayuda. Llorar y reír nuestra terapia. Los niños nuestra medicina. El camino es duro, no imposible y son muchos los que están contigo.

3 comentarios:

Flor de Princesa dijo...

Adorei sua pessoa, siga sua vida da maneira que você tenha paz interior, o resto tiramos de letra!
Adorei seu blog!
abraços
Daniela

Anónimo dijo...

Gracias.
Se lo paso al que creo que es destinatario.

Carmen Soria dijo...

Te dejo a ti o a quien de los tuyos lo necesite todo mi apoyo. Efectivamente no todo va a ser siempre negro. Algunos de nosotros somo hemos visto el negro en los cercanos, pero también vemos en otros que se va tornando gris y casi blanco. Animo.